La consigna que coreaba la brigada de ciudadanos que atacó y reprimió a las Damas de Blanco retrata también, de manera precisa, el espíritu que se repite en todas estas líneas. "¡La calle es de Fidel!", gritaban, al tiempo que empujaban y amedrentaban a las manifestantes. Es una consigna magnífica. Expresa tan puntualmente la omnipresencia del poder, el control del Estado de cualquier
0 Comments