Estamos secuestrados por un sentimiento de impotencia que está neutralizando los antídotos
La realidad se arrastra velozmente dentro de una cañería. El régimen ya no cuida apariencias, resignado a su fealdad, el autócrata no pierde tiempo en maquillaje, asoma su rostro con cínico desparpajo.
Es imposible negar que los residuos de libertad están evaporándose, atrapados en un calor
0 Comments